El techo no está en la obra
Ejecución resuelta, comerciales formados y un cierre sano. Lo único que falta es material que ponerles delante — y eso, a diferencia de todo lo demás, se compra con una cifra.
Reforma integral · Madrid
Reforma integral · Madrid
400 € llenan la agenda de un comercial con 8 a 12 visitas al mes, filtradas por proyecto, presupuesto y plazo. Dos comerciales, el doble. Y a partir de ahí escaláis vosotros: el marketing deja de ser un gasto y pasa a ser un coste por comercial que se calcula antes de contratarlo.
Y de todo lo que se queda en el camino
Y no visitas cualesquiera: reforma integral, con presupuesto por encima del mínimo y con plazo real. Con el coste por agenda conocido, contratar al quinto comercial deja de ser una apuesta y pasa a ser una cuenta que sale o no sale.
Ya ha pasado · Madrid
Carmen dirige una empresa de reformas en Madrid y se quedó sin entrada de trabajo cuando se le agotó el boca a boca. Estos son los números de su primer mes con el sistema puesto — y su tasa de cierre está en el 42 %.
Eso es una sola agenda. Multiplicadlo por el número de comerciales que queráis poner.
Ejecución resuelta, comerciales formados y un cierre sano. Lo único que falta es material que ponerles delante — y eso, a diferencia de todo lo demás, se compra con una cifra.
Si sabes que 400 € llenan una agenda, el sexto comercial deja de ser una corazonada. Sabes lo que cuesta alimentarlo antes de firmarle el contrato.
En el cambio de bañera por plato de ducha compite hasta el último. Un anuncio grabado con cámara de cine no atrae a ese cliente — atrae al de la casa entera.
Primero construimos la marca desde cero — porque hoy no hay nada y eso es una ventaja: se hace directamente para el cliente que queréis. Después, la captación por agendas.
Lo que ve el cliente
antes de llamaros.
Una inversión,
un comercial lleno.
No es una lista de servicios. Es una cadena: cada pieza existe porque la siguiente la necesita.
Las agendas se llenan con boca a boca y con lo que aporta la empresa de soporte. Funciona — pero no se puede subir a voluntad, y por eso el número de comerciales tiene un límite.
Un canal propio que se enciende con una cifra. 400 € por agenda, 8 a 12 visitas filtradas al mes, y la posibilidad de contratar al siguiente comercial sabiendo de antemano lo que cuesta alimentarlo.
Cuatro pasos · y uno de ellos deja fuera a la mayoría
Grabado con cámara de cine. No se parece a lo que hace la competencia, y eso ya filtra.
Proyecto, gama y plazo. Tres preguntas, ni una más.
Aquí se cae el que quiere cambiar la bañera. A propósito, y antes de la visita.
Del comercial que toque, con el proyecto y el plazo ya dichos.
Y aquí está lo que hace especial vuestro modelo: cada agenda llena hace rentable a un comercial, y cada comercial rentable paga al siguiente. El sistema no tiene techo porque vosotros tampoco lo tenéis.
Estudiamos y montamos el proceso entero con vuestros comerciales. No es visitar y presupuestar: es lo que ocurre antes y después de cada paso, que es justo donde se pierde la gente.
Medimos en qué paso exacto se caen las oportunidades y se corrige ahí. Con cuatro comerciales, cada mejora se aplica cuatro veces.
Aquí se decide quién sois, a quién habláis y cómo. Es lo que sostiene todo lo demás, así que merece la hora y cuarto.
Solo hay que decidir en qué obras entramos y avisar. Del resto se encarga el equipo — edición, colorización y publicación.
El planning y los guiones os llegan escritos. Lo único que no podemos hacer por vosotros es la visita — y para eso ya tenéis comerciales.
Una revisión corta de números al mes y el resto por WhatsApp.
Marca construida, material de cine grabado, web y Google Maps en marcha y las primeras visitas filtradas entrando en agenda.
Confirmado con números reales, no estimado. Y el proceso comercial afinado para que ese porcentaje de cierre suba.
Cada 400 € es una agenda más. Contratar al siguiente comercial deja de depender de si habrá trabajo para él.
Es la parte buena de vuestro modelo: escala en tramos y de forma predecible. Cada 400 € de inversión llena una agenda con 8 a 12 visitas filtradas. Dos comerciales, 800 €. Cuatro, 1.600 €. Recomendamos arrancar por uno o dos, confirmar el coste real por agenda en el segundo mes, y a partir de ahí subir con los números delante en lugar de a ciegas.
Sí, y es una ventaja. Cuando ya hay algo hecho, la mitad del trabajo es desmontarlo; aquí se construye directamente para el cliente que queréis captar, sin arrastrar decisiones viejas. Empieza con una reunión de hora y cuarto y en tres o cuatro días tenéis la propuesta de branding encima de la mesa.
Como decidáis, y el presupuesto es el mismo en cualquiera de los dos casos. Sea partiendo de cero o ajustando una identidad que ya existe, el trabajo entra igual. Es una de las cosas que cerramos en la reunión de branding.
Lo que pasa antes y después de cada paso, que es donde se pierde la gente. Antes de la visita, el cliente recibe un vídeo corto y personal — «estaba revisando un proyecto que se parece mucho al tuyo, tengo ganas de conocerte mañana». Después de la visita, una orientación. Y el presupuesto se entrega un día antes del prometido. Medimos en qué paso concreto se caen las oportunidades y se corrige ahí. Con cuatro comerciales, cada ajuste se multiplica por cuatro.
Ninguna. Ni un mes. Recomendamos tres porque es el tiempo de ver el ciclo completo y de confirmar el coste real por agenda, pero se sale cuando queráis y todo queda vuestro: marca, web, dominio, Google Maps, cuentas, campañas y material grabado.
Además del caso de Carmen, abre Espinar — pasó de cero clientes a más de 800.000 € de obra en nueve meses — y Minva, que en dos meses y medio cerró 400.000 € con solo cuatro proyectos.
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Sergi no tenía tiempo para coger más obras. Le faltaba un jefe de obra cualificado y no lograba encontrarlo. Atrapado.
Jefe de obra estable desde hace 3 meses. 10 presupuestos abiertos por más de 400.000 € en captación. Ya coge lo que quiere.
Activamos la bolsa de empleo. Con solo 85 € de inversión y una semana, Sergi tenía a la persona de confianza contratada. Después lanzamos las campañas de captación de clientes potenciales.
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Media de 4 visitas semanales al showroom. El negocio se sostenía solo a base del boca a boca, sin previsibilidad ni control.
En un mismo mes: 22 visitas cualificadas y 6 presupuestos entregados. Y de propina, +1.000 seguidores en 2 meses que valoran el buen trabajo.
Rodaje profesional en el showroom, narrativa de marca construida desde cero, y campañas de publicidad hipersegmentada. Dejaron de depender del boca a boca — ahora el flujo lo controlan ellos.


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Habían invertido más de 40.000 € en marketing sin ningún resultado. Buscaban llegar a un público de más poder adquisitivo y no lo lograban.
En el primer mes: 7 llamadas agendadas y 4 conversiones. Solo 30 días de campaña con 400 € de inversión en publicidad. Cambio total de rentabilidad.
Reenfoque completo de la comunicación. Anuncios diseñados para atraer al cliente premium que buscaban y filtro previo para que solo llegaran los perfiles que encajaban. Cero desperdicio de tiempo, cero desperdicio de presupuesto.

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Mariam vino después de una mala racha. Recién mudada a Málaga para montar su constructora, sin oportunidades, sin contactos, sin clientes. La misión no era facturar mucho — era sobrevivir.
6 meses después: más de 800.000 € cerrados y proyección de 2 millones a final de año — con presupuestos a punto de firmarse, no especulaciones.
Campaña de publicidad hipersegmentada y página web nueva desde cero. Presencia digital que respalda cada visita y filtro para atraer al cliente que respeta el buen trabajo.
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No tenía un sistema que le pusiera visitas en el calendario. No confiaba en la captación online — venía escaldado de experiencias anteriores.
En 4 meses de trabajo juntos: más de 500.000 € presupuestados. Sistema de captación funcionando, previsibilidad mensual y confianza recuperada.
Campaña de Meta Ads con filtro triple. Solo contactos que encajaban con su ticket, timing y zona. Cero curiosos, cero pérdida de tiempo.
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Dependían al 100% del boca a boca y de sacar trabajo de debajo de las piedras. Cero previsibilidad, cero flujo constante.
Al montar el dispositivo comercial han pasado a tener hasta 4 visitas semanales cada semana en su calendario, de forma recurrente. Previsibilidad mensual real.
Sistema de captación digital + proceso comercial estructurado. Dispositivo que trabaja solo — el boca a boca ya no es la única red, es el complemento.
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Empresa consolidada en facturación. Su problema no era llegar a más, era llegar a dónde. Sede en el Garraf, pero al ser empresa familiar todo el trabajo les salía en Barcelona — mucho estrés de gestión para Miguel.
+400 seguidores del Garraf, obras ya en la zona, y 8 oportunidades de colaboración con arquitectos locales que les delegan proyectos sin tener que presupuestar a cliente final.
Rodaje profesional en su masía + campañas segmentadas por comarca. Ancla territorial de marca en el Garraf para captar en zona propia y abrir la puerta a la colaboración con arquitectos locales.
Miguel · Quintmar · Empresa consolidada en el Garraf
Cada web construida a medida, pensada para vender lo que el cliente ofrece — no un escaparate más.
Constructora en Málaga que ha facturado más de 1.000.000 € con nosotros.
Ver web →
Empresa de contract y reforma comercial — web comercial y sistema de captación para proyectos de gran superficie.
Ver web →Estudio de interiorismo premium. Esta web no la hemos hecho nosotros — la desarrolló Whiteblock. Nuestro rol: llevamos la dirección estratégica publicitaria, landings y captación digital del cliente.
Ver web → Colaboración con WhiteblockLas dos llevan todo: branding, web, Google Maps, reseñas, redes, campañas y proceso comercial. La única diferencia es si entra el rodaje con cámara de cine — y eso cambia sobre todo la velocidad a la que llegan los primeros resultados.
Vicente, te lo digo de verdad: vuestro modelo no me lo había encontrado nunca. La mayoría de las empresas con las que trabajamos tienen el problema al revés — captan más de lo que pueden ejecutar y acaban rechazando obra. Vosotros tenéis la ejecución resuelta y el cierre sano, y el límite está en el sitio más fácil de mover.
Por eso esta propuesta está planteada por agendas y no por presupuesto de marketing. No se trata de invertir «lo que se pueda» y ver qué pasa: se trata de saber lo que cuesta llenar a un comercial y decidir cuántos queréis llenar. Cuando eso está medido, contratar al siguiente deja de ser una corazonada.
Y hay una segunda cosa que en vuestro caso rinde más que en ningún otro: el proceso comercial. Cada mejora que se meta ahí — el vídeo antes de la visita, la entrega adelantada del presupuesto — no la aplica una persona. La aplican cuatro, y pronto seis.
Cuando lo hayáis visto tú y Manuel, lo comentamos con calma y resolvemos cualquier duda.